El Ayuntamiento de Gandia ha anunciado a bombo y platillo la renovación integral de la pista de atletismo del polideportivo municipal, una actuación valorada en 1.659.000 euros. Desde el gobierno local se presenta esta intervención como una apuesta decidida por el deporte y una respuesta a una demanda histórica, aunque muchos usuarios del resto de instalaciones deportivas municipales no pueden evitar preguntarse: ¿y los demás espacios?
La inversión, una de las más elevadas en materia deportiva de los últimos años, llega mientras otras infraestructuras como los campos de fútbol de Roís de Corella, el polideportivo de Beniopa, el Centre Esportiu del Grau o incluso el propio polideportivo municipal en otras zonas continúan acumulando deficiencias. Vestuarios en mal estado, pistas deterioradas, falta de sombra, iluminación deficiente o equipamiento anticuado son algunas de las quejas recurrentes de usuarios y clubes locales.
Una mejora necesaria… pero no suficiente
El proyecto se divide en dos fases: la primera, ya en marcha, incluye la reforma de vestuarios, gradas, gimnasio, torres LED y mejora del drenaje; y la segunda, que aún debe adjudicarse, supondrá la instalación de un nuevo tartán y césped natural en la zona central. Todo ello, con financiación parcial de los fondos europeos Next Generation.

El alcalde José Manuel Prieto ha subrayado que la actuación “resuelve una demanda histórica” y refleja el compromiso del consistorio con el deporte como motor económico y social. Sin embargo, desde diversos sectores se señala que esta mejora no debería eclipsar la falta de inversiones en el resto del tejido deportivo municipal.
Por ejemplo, el campo de fútbol de Roís de Corella presenta problemas en su superficie y equipamiento; las instalaciones del Grau arrastran carencias estructurales desde hace años; y en Beniopa, las pistas y vestuarios requieren actuaciones urgentes para garantizar un uso digno.
Grandes cifras, muchas promesas y un largo camino por recorrer
En el marco del Plan Resol, el gobierno local ha anunciado mejoras por más de 6,5 millones de euros, incluyendo la pista de atletismo y otras actuaciones puntuales como la modernización del estadio Guillermo Olagüe o el pabellón de halterofilia. Sin embargo, buena parte del tejido deportivo de barrio sigue esperando mejoras que no llegan, mientras se proyectan nuevos macroequipamientos como el Gandia Arena, con una primera fase valorada en 8,5 millones de euros.
Desde la ciudadanía se insiste en que el desarrollo deportivo no puede limitarse a grandes anuncios o inversiones puntuales. La igualdad de condiciones para todos los clubes y deportistas, independientemente del barrio o disciplina, debe ser también una prioridad si se quiere hablar realmente de una ciudad comprometida con el deporte.
Fotógrafo / © Àlex Oltra




