El Grupo Popular ha mostrado su preocupación ante las bases de las ayudas municipales “Alcem Persianes” y “Renovem Comerç”, dirigidas a la reactivación del comercio local. Según denuncia la concejala Silvia Riera, una de las condiciones establecidas –la obligatoriedad de permanecer abiertos al menos 11 meses al año– deja fuera a gran parte de los negocios situados en la playa.
“Precisamente los comercios que no pueden abrir todo el año son los que más necesitan este impulso económico”, ha señalado Riera, calificando esta cláusula como “contraproducente”.
La edil ha subrayado que la estacionalidad es uno de los grandes desafíos del comercio local, especialmente en zonas turísticas como la playa de Gandia. “No se está cumpliendo el objetivo real de estas ayudas, que debería ser apoyar a todo el tejido comercial, no solo a quienes pueden permitirse abrir casi todo el año”, ha añadido.
En la misma línea, la concejala del distrito playa, Rosabel Borrull, ha trasladado el malestar de los empresarios de la zona: “Los comerciantes de la playa no se sienten respaldados por esta medida, ya que no combate su mayor problema: la estacionalidad”.
Ambas representantes del Grupo Popular piden al gobierno local una revisión urgente de las bases para garantizar que las ayudas lleguen a quienes más las necesitan, especialmente en zonas afectadas por la dependencia del turismo estacional.




