El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que España propondrá en el Consejo Europeo poner fin al cambio de hora estacional a partir de 2026, una práctica que, según ha asegurado, “ya no tiene sentido” porque no genera ahorro energético y afecta negativamente a la salud y al bienestar de las personas.
En un mensaje difundido en la red social X, Sánchez ha recordado que esta semana se producirá el paso al horario de invierno y ha insistido en que “no tiene sentido retrasar y adelantar las agujas del reloj dos veces al año”. Según el jefe del Ejecutivo, la mayoría de los ciudadanos europeos y los estudios científicos coinciden en que esta costumbre es obsoleta: “No supone ahorro alguno y altera nuestros ritmos biológicos”, señaló.
Cambiar la hora dos veces al año ya no tiene sentido.
Apenas ayuda a ahorrar energía y tiene un impacto negativo en la salud y en la vida de la gente.
Por eso, hoy el Gobierno de España propondrá a la UE acabar con el cambio de hora estacional en el Consejo de Energía y… pic.twitter.com/LA9UM0HVfG
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 20, 2025
La propuesta española busca reactivar la votación que el Parlamento Europeo aprobó en 2019, cuando se acordó eliminar el cambio horario y permitir a cada país fijar un horario estable. Sin embargo, el Consejo de la UE nunca llegó a aplicar esa decisión, dejando el asunto paralizado durante seis años.
Fuentes de Moncloa han destacado que la medida cuenta con amplio respaldo científico y social, ya que dos de cada tres españoles se muestran a favor de acabar con el cambio de hora. “Se trata de una cuestión de sentido común, bienestar y coherencia con la evidencia científica”, afirman.
El Gobierno considera que este paso serviría además para enviar un mensaje político claro: “Queremos una Europa más moderna y más cercana a la vida cotidiana de la gente. Es hora de sincronizar Europa con las personas, no con el reloj”, subrayan desde el Ejecutivo.
De prosperar la propuesta, el año 2026 marcaría el fin definitivo del cambio horario en Europa, poniendo punto final a una práctica que, según el propio Sánchez, pertenece “a otra época y a otra lógica energética”.




