Gandia ha comenzado a resolver una de sus asignaturas pendientes en materia de accesibilidad. El Ayuntamiento ha adaptado ya la mitad de los semáforos de la ciudad con sistemas acústicos para personas con discapacidad visual, tras años en los que muchos de estos dispositivos no funcionaban correctamente.
El sistema instalado, denominado Ciberpas, permite a los usuarios activar señales sonoras mediante mando a distancia, indicando cuándo cruzar o ayudando a localizar el semáforo. Además, solo se activa cuando es necesario y con volumen regulable.
Una reivindicación bloqueada desde 2021
Desde el Partido Popular de Gandia destacan que el problema venía arrastrándose desde 2021, cuando numerosos semáforos dejaron de funcionar, afectando directamente a la seguridad y autonomía de las personas con discapacidad visual.
Ante esta situación, el grupo popular mantuvo reuniones con la ONCE y, el pasado mes de octubre, presentó una moción en el pleno municipal para exigir la reparación y adaptación de estos dispositivos.
La propuesta fue aprobada por unanimidad por todos los grupos políticos, lo que permitió, según señalan, desbloquear una situación que llevaba años sin resolverse.
El PP reivindica su papel en la actuación
El portavoz del Grupo Municipal Popular, Víctor Soler, ha valorado positivamente que la medida se haya ejecutado, subrayando que responde a “una demanda justa”.
“Cuando se escucha a los ciudadanos y se actúa con responsabilidad, se consiguen avances reales”, ha señalado, destacando que esta actuación mejora la movilidad y la integración de muchas personas en la ciudad.
Implantación en toda la ciudad
La actuación se ha extendido por la mayoría de barrios, incluyendo el Grau y la zona de la playa. Desde el Ayuntamiento aseguran que esta intervención forma parte de su compromiso con la accesibilidad y que se completará en una segunda fase hasta cubrir el 100% de los semáforos.
Un avance necesario en accesibilidad
La puesta en marcha de estos sistemas supone un paso importante para mejorar la autonomía de las personas con discapacidad visual, aunque también evidencia el tiempo que ha llevado resolver un problema que llevaba años afectando a la ciudad.
Con esta actuación, Gandia avanza hacia una mayor accesibilidad, cerrando una reivindicación histórica que, tras años de inactividad, ha empezado por fin a materializarse.




