El Ayuntamiento de Gandia ha reforzado durante los últimos meses las actuaciones de prevención de incendios forestales en distintas zonas residenciales y urbanizaciones del término municipal ante la llegada anticipada del calor y el incremento del riesgo de fuego.
El consistorio ha invertido 360.000 euros de fondos municipales en la creación y mejora de franjas perimetrales de seguridad para reducir la carga de vegetación y minimizar el impacto de posibles incendios cerca de áreas habitadas.
Actuaciones en urbanizaciones y zonas forestales
Los trabajos se han desarrollado principalmente en áreas como Molló 1, Molló 2 y Molló 3, además de Santa Marta, Cases de l’Algar y el entorno de Cova Negra-Meravelles.
El objetivo de estas actuaciones es reducir la velocidad de propagación de las llamas y facilitar tanto las labores de extinción como una posible evacuación en caso de emergencia.
Desde el área de Medio Ambiente recuerdan que la protección de las viviendas y de las personas es una de las prioridades de este tipo de intervenciones preventivas.
Trabajos complejos por la orografía del terreno
El Ayuntamiento destaca especialmente la dificultad técnica de algunas actuaciones ejecutadas en la zona del Molló, donde las fuertes pendientes y el complicado acceso han condicionado el desarrollo de los trabajos forestales.
Estas labores forman parte de una estrategia más amplia de prevención impulsada por el consistorio, que también incluye proyectos de gestión forestal, mantenimiento de barrancos y actuaciones ambientales en el entorno del río Serpis.
Restricciones a las quemas agrícolas desde junio
Además de las actuaciones preventivas, el Ayuntamiento recuerda que desde el próximo 1 de junio y hasta el 16 de octubre entrarán en vigor las restricciones previstas en el Plan Local de Quemas.
Durante este periodo, las quemas agrícolas únicamente estarán permitidas determinados días y siempre que no exista situación de preemergencia por riesgo de incendio forestal.
El calor adelanta el riesgo de incendios
El consistorio insiste en que la gestión forestal se desarrolla durante todo el año, aunque las actuaciones preventivas deben intensificarse antes de la llegada de los meses más calurosos.
Las elevadas temperaturas registradas ya durante esta primavera han adelantado el escenario de riesgo habitual y obligado a acelerar campañas de prevención y concienciación ciudadana.







