El cuartel de la Guardia Civil de Tavernes de la Valldigna ya no presta atención presencial durante la noche desde el 1 de febrero, tras una decisión adoptada por la Comandancia de Valencia dentro de una reorganización que afecta a otros puestos de la provincia que hasta ahora funcionaban las 24 horas.
La medida ha generado críticas por parte de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Valencia, que considera que el cierre nocturno supone un retroceso en el servicio público y puede tener consecuencias tanto operativas como de seguridad. Según la instrucción interna, se contemplan actuaciones para garantizar la protección de los acuartelamientos cuando permanezcan cerrados, aunque, según la asociación, no se detallan medidas concretas ni refuerzos específicos de personal o recursos.
Desde la AUGC advierten de que un cuartel sin actividad presencial durante la noche puede convertirse en un punto vulnerable, al albergar armamento, vehículos oficiales, equipos de comunicación y documentación sensible. A su juicio, confiar la custodia a patrullas que, además, deben atender incidencias en un amplio ámbito territorial, incrementa la carga operativa y puede afectar a los tiempos de respuesta.
La reorganización contempla la implantación de un “servicio mixto” de prevención y atención al ciudadano, que centraliza recursos y amplía el radio de actuación de las patrullas disponibles. Según la instrucción, la respuesta podría situarse en torno a 15 minutos, siempre que las circunstancias operativas lo permitan. Para la asociación profesional, esta fórmula no supone una mejora del servicio, sino una redistribución de efectivos que puede repercutir en la proximidad y accesibilidad del cuerpo en municipios como Tavernes.
Por el momento, no se ha concretado si esta reorganización tendrá carácter permanente o si se evaluará su impacto en los próximos meses.




