El reciente anuncio del alcalde José Manuel Prieto sobre la ampliación del plazo de amortización de la deuda municipal de Gandia hasta 2070, presentado como una victoria financiera, ha encendido el debate. Si bien la medida se vende como una solución estructural para reducir la deuda de forma más cómoda, lo cierto es que los gandienses siguen sufriendo el peso de una gestión económica que, lejos de aliviar su carga fiscal, parece perpetuarla.
A pesar de que Prieto asegura que este acuerdo representa la solución definitiva al «problema financiero de la ciudad» y que permitirá a Gandia «seguir creciendo con solidez«, la realidad para los ciudadanos es bien diferente. Aunque se anuncia una reducción de la deuda municipal a 250 millones para finales de 2025, los gandienses deberán seguir enfrentándose a una subida de impuestos, como el aumento del 20% en la tasa de la basura. Este es solo uno de los muchos ejemplos de cómo la “normalización financiera” de la ciudad se traduce en más carga fiscal para la población.
El portavoz del Grupo Municipal Popular, Víctor Soler, no ha tardado en señalar la contradicción entre el alargamiento de la deuda y la falta de beneficios tangibles para los ciudadanos. Para Soler, «no hay nada que celebrar» si el aplazamiento de la deuda no se traduce en una reducción real de impuestos. De hecho, critica que los recursos obtenidos de esta ampliación se utilizarán de forma discrecional, sin una visión clara de bienestar colectivo. Los gandienses, según el Partido Popular, siguen pagando algunos de los impuestos más altos del país mientras se perpetúa una deuda que podría arrastrarse hasta el futuro de sus nietos.
Más allá de las promesas de Prieto, la gestión del actual gobierno municipal deja mucho que desear. Con un 30% del presupuesto destinado a deportes sin ejecutar y un 0% en vivienda, la credibilidad de la administración se ve gravemente cuestionada. «¿Cómo se puede confiar en que las inversiones anunciadas para los próximos años se ejecuten realmente cuando el historial de ejecución de presupuestos es tan pobre?» El Partido Popular denuncia además que las inversiones propuestas por Prieto parecen estar más orientadas a reforzar su imagen personal que a beneficiar a los ciudadanos de Gandia.
Así, mientras el alcalde insiste en la estabilidad financiera del municipio, la sensación general es que los ciudadanos siguen siendo los que sufren las consecuencias de una gestión económica insostenible. El Partido Popular exige una verdadera reforma en el enfoque del gobierno, centrada no en intereses políticos, sino en la mejora del bienestar de los gandienses. Porque lo único que queda claro, es que esta deuda no es solo un problema financiero, sino un lastre para las futuras generaciones.




