Gandia continúa su profunda transformación urbana y social tras dos años de legislatura con José Manuel Prieto al frente. El alcalde, acompañado por su equipo de gobierno, ha realizado un balance de gestión en el que ha destacado la estabilidad y el impulso de inversiones históricas que superan los 120 millones de euros entre fondos públicos y privados.
Entre los retos de futuro más inminentes, el primer edil ha anunciado que se instalarán 38 cámaras de videovigilancia en distintos barrios de Gandia, con el objetivo de prevenir actos incívicos y delictivos, mejorar la convivencia y reforzar la seguridad ciudadana.
En paralelo, Prieto ha detallado que el consistorio reformará la ordenanza del padrón municipal para evitar irregularidades e infracciones, además de modificar la normativa de movilidad con dos medidas clave: el uso obligatorio del casco y la contratación de un seguro para los usuarios de patinetes eléctricos.

Estas decisiones forman parte de una estrategia más amplia para modernizar los servicios públicos, como el transporte público, fomentar la participación ciudadana y humanizar el espacio urbano, con intervenciones como la renovación de 9.000 luminarias, la inversión en mobiliario urbano, y planes sociales como Parlem y Radars, destinados a jóvenes y personas mayores vulnerables.
Mirando al futuro, Prieto ha puesto el foco en tres grandes ejes estratégicos: el desarrollo del sector Sanxo Llop, con nuevas dotaciones sanitarias y hoteleras; la transformación del puerto de Gandia, con nuevos usos logísticos y recreativos; y la construcción del pabellón multifuncional Gandia Arena, que aspira a convertirse en un nuevo motor económico, cultural y deportivo para la ciudad.
El alcalde ha señalado que Gandia se encuentra en uno de los periodos más ambiciosos de su historia reciente, con resultados ya visibles en educación, sanidad, infraestructuras deportivas y vivienda. «La Gandia de hoy no es la de hace dos años. Es una ciudad mejor, más justa y preparada para afrontar sus retos«, ha concluido.
Fotógrafo / © Natxo Francés




