Gandia vivió este domingo una jornada de profunda devoción en honor a la Mare de Déu dels Desamparats, patrona de la ciudad y alcaldesa perpetua desde 2015, título otorgado por el entonces alcalde Arturo Torró. La festividad, una de las más arraigadas en el calendario local, congregó a cientos de vecinos y autoridades en una programación que combinó fe, tradición y cultura.
Desde primeras horas de la mañana, la imagen de la Mare de Déu recorrió las calles del centro histórico en una solemne procesión, seguida por numerosos fieles que no quisieron perderse uno de los momentos más emotivos del año. La misa mayor, oficiada en la Colegiata de Santa María, contó con la presencia de representantes municipales, asociaciones religiosas y culturales, y numerosos devotos que llenaron el templo.
El actual gobierno local destacó la importancia de mantener vivas las tradiciones que refuerzan la identidad de Gandia. Durante el acto institucional, se recordó el nombramiento simbólico como alcaldesa perpetua en 2015, una decisión que marcó un hito en la relación entre la ciudad y su patrona.
Con música, flores y vítores, la ciudad volvió a demostrar su cariño y veneración por la Mare de Déu dels Desamparats, en una celebración que, un año más, se vivió con intensidad y emoción.




