Gandia cuenta ya con un nuevo Palacio de Justicia que unifica en un solo edificio los once órganos judiciales de la ciudad y la Fiscalía. La consellera de Justicia y Administración Pública, Nuria Martínez, visitó este jueves las nuevas instalaciones, que suponen una inversión de más de 22 millones de euros y que, según indicó, “consolidan el compromiso del Consell con una justicia moderna, eficiente y cercana al ciudadano”.
El edificio, de más de 16.000 metros cuadrados distribuidos en cinco plantas, pone fin a la dispersión de los servicios judiciales, hasta ahora repartidos en cinco sedes diferentes. A partir de ahora, estarán centralizados en un único espacio que también alberga un aparcamiento con 84 plazas, salas de vistas, calabozos, el registro civil y gabinetes especializados.

La nueva sede dará servicio a cerca de 157.000 habitantes de Gandia y de otros 27 municipios del entorno. La consellera definió el proyecto como “una inversión de presente y de futuro”, y aseguró que se trata de una de las actuaciones judiciales más relevantes en la Comunitat Valenciana en las últimas décadas.
Además de las mejoras estructurales y funcionales, el Palacio de Justicia incorpora espacios específicos para la atención integral a víctimas, con especial atención a las mujeres víctimas de violencia de género. Entre estos servicios destacan la Oficina de Atención a las Víctimas, una Unidad de Valoración Forense Integral, clínica médico forense y gabinete psicosocial.
Martínez también destacó que el nuevo edificio está preparado para futuras ampliaciones, como la creación de un nuevo juzgado de Primera Instancia y otro de Instrucción, cuya implantación ya ha sido propuesta en la Comisión Mixta.

“El nuevo Palacio de Justicia representa una nueva etapa, la materialización de una justicia del siglo XXI, con medios adecuados, tecnología avanzada y profesionales comprometidos”, concluyó la consellera.
Un edificio moderno, pero con escasa cobertura móvil
Sin embargo, el edificio presenta ya una primera queja por parte de los trabajadores: la falta de cobertura móvil. Según han denunciado varios empleados, en muchas zonas del nuevo Palacio es imposible realizar o recibir llamadas. Esta situación complica el día a día de los profesionales, que deben estar permanentemente localizables por la naturaleza de su trabajo.
“El teléfono móvil al que llama está apagado o fuera de cobertura” es el mensaje habitual que escuchan quienes intentan contactar con ellos dentro del edificio. Los afectados piden una pronta solución que garantice la comunicación eficaz dentro de una infraestructura tan esencial como esta.




