Villalonga ya puede presumir de una nueva edición de su tradicional Alfombra del Corpus, una obra efímera y artesanal que cada año llena de color y emoción el suelo de la ermita de la Virgen María de la Font. Desde el pasado viernes 20 de junio, vecinos y visitantes pueden contemplar esta singular creación, elaborada con arena de playa y pigmentos naturales, que se ha convertido en símbolo cultural del municipio.
La alfombra, que ocupa unos cuarenta metros cuadrados, ha sido diseñada nuevamente por Isis Sendra, quien ha explicado que su trabajo siempre busca conjugar lo religioso con lo social, reflejando no solo la celebración del Corpus Christi, sino también aspectos actuales y emocionales de la comunidad.
Este año, la obra representa dos grandes temáticas. Por un lado, la solidaridad de los vecinos y vecinas tras la Dana que afectó gravemente a varios municipios de l’Horta Sud. Por otro, un acontecimiento que ha marcado la historia reciente de la Iglesia: la defunción del Papa Francisco y la elección de León XIV como su sucesor.
Además, la alfombra rinde un emotivo homenaje a Vicent Estevan, histórico creador de esta tradición durante 68 años, y que falleció recientemente. Su recuerdo está presente tanto en la composición como en el sentimiento compartido por toda la comunidad.
Los primeros visitantes coinciden en que esta edición es “especialmente conmovedora”, tanto por la grandiosidad de la obra como por el conjunto de homenajes que contiene.
La intención del Ayuntamiento y de la propia artista es que esta manifestación artística sea reconocida como Bien Inmueble de Relevancia Local, un paso que requiere garantizar su continuidad en el tiempo. Para ello, Sendra hace un llamamiento a incorporar nuevas manos que ayuden a confeccionar la alfombra y mantengan viva esta tradición que cada año convierte la arena en memoria, arte y devoción.




