Gandia suma un nuevo punto de encuentro gastronómico con la apertura de La Churrería de Raúl, situada en la avenida de Alicante, 19, un establecimiento que nace con voluntad de continuar una tradición familiar que se remonta a 142 años.
Uno de los primeros que no ha querido perderse la apertura ha sido el portavoz del Grupo Municipal Popular, Víctor Soler, que visitó el local esta semana, junto con el concejal David Ronda, para mostrar su apoyo al proyecto impulsado por Raúl y su hijo. Según destacó, este nuevo espacio “refuerza el tejido comercial y recupera parte de la identidad dulce de la ciudad”.
Una historia ligada a Gandia desde 1882
La apertura de esta churrería no es un punto de partida, sino un nuevo capítulo en la larga trayectoria de Pastelería Raúl, un negocio que ha acompañado a la ciudad desde 1882, cuando un pequeño horno familiar comenzó a elaborar pan junto a la antigua muralla de Gandia.

A comienzos del siglo XX, con la desaparición de las murallas, la empresa amplió su oferta y consolidó su papel como punto de referencia para los vecinos. Ya en los años 50, la tercera generación llevó a cabo una transformación clave, convirtiéndose en una panadería-pastelería que unió tradición y nuevas elaboraciones dulces.
Hoy, en manos de la quinta generación, la familia mantiene intacto su compromiso con la artesanía, la calidad y la cercanía. La Churrería de Raúl representa ese equilibrio entre historia y renovación, una apuesta por seguir creciendo sin abandonar la esencia que ha acompañado a varias generaciones de gandienses.

Un nuevo rincón para el invierno
El establecimiento ofrece churros recién hechos y chocolate caliente, una propuesta que —ahora que baja la temperatura— pretende convertirse en una parada habitual para los vecinos del barrio y para quienes buscan un plan sencillo para combatir el frío.
Con esta iniciativa, el negocio familiar da un paso más en su evolución, manteniendo vivo un legado que forma parte del patrimonio cotidiano de la ciudad.




