La Generalitat Valenciana llevará a cabo este verano el mayor dragado de su historia en la desembocadura del río Xúquer, con el objetivo de regenerar las playas afectadas por la regresión costera en Tavernes de la Valldigna y el sur del término municipal.
La operación, que reutilizará hasta un 70 % del material extraído, ha sido posible tras la autorización del Gobierno central, permitiendo así aprovechar los sedimentos acumulados tras las riadas del pasado octubre, en lugar de recurrir a la extracción de nuevas arenas.
La crecida de los ríos Magro y Xúquer provocó una gran acumulación de sedimentos en el acceso al puerto de Cullera, generando la necesidad de una intervención urgente. La actuación permitirá dragar aproximadamente 170.000 metros cúbicos de arena, que en gran parte será utilizada para reforzar las playas del Brosquil Sur y la Goleta, así como una zona submarina situada a 600 metros al sur del puerto, entre 5 y 7 metros de profundidad.
El 30 % restante del material será descartado, tras un proceso de caracterización ambiental que garantizará que solo se empleen arenas compatibles con el entorno natural. Además, la dinámica litoral predominante en la zona, con dirección norte-sur, facilitará el desplazamiento natural de los sedimentos hacia Tavernes de la Valldigna, ayudando a su regeneración progresiva.
Este proyecto se enmarca en el compromiso de la Generalitat con la protección ambiental, la sostenibilidad y la recuperación del litoral valenciano, y busca también mejorar la defensa costera ante la erosión y la calidad de las zonas de baño.
Pese a que este tipo de intervenciones son competencia del Estado, se ha alcanzado un acuerdo para que, en este caso, la Generalitat asuma directamente los trabajos, al tratarse de una reutilización de materiales ya dragados.




