Gandia se queda sin las 108 viviendas públicas previstas en el barrio de Santa Anna tras la renuncia oficial de la UTE formada por Urbania y Visoren al proyecto que les adjudicó el anterior Consell, presidido por Ximo Puig, apenas 20 días antes de las elecciones de 2023.
El proyecto formaba parte de una ambiciosa operación para construir 1.090 viviendas de protección pública en régimen de alquiler asequible y social en varios municipios valencianos, entre ellos Gandia, con el respaldo de 54 millones de euros de fondos europeos Next Generation.
Antecedentes y lío jurídico
En 2021, la Conselleria de Vivienda, dirigida por Héctor Illueca (Podem), lanzó un primer concurso para ceder 29 solares públicos a promotores privados, pero la falta de rentabilidad provocó que quedara desierto. Para reactivarlo, el gobierno decidió incorporar fondos europeos y relanzó el proceso en diciembre de 2022 con 17 parcelas distribuidas en tres lotes, entre ellas las parcelas de Santa Anna en Gandia.
Solo una alianza empresarial se presentó: la UTE formada por Urbania y Visoren, que se adjudicó los tres lotes. Sin embargo, el procedimiento carecía de hitos claros, plazos definidos y una distribución precisa de responsabilidades entre ambas empresas. Además, el pliego exigía crear sociedades específicas para cada lote, algo que no se hizo hasta después de la adjudicación, lo que provocó una cascada de problemas legales y administrativos.
La UTE figuraba como titular de los derechos de superficie, cuando debían ser las mercantiles creadas ad hoc. Esta irregularidad impidió acceder a financiación del ICO y dificultó la inscripción registral de los solares, lo que hizo inviable comenzar las obras dentro del plazo exigido por Europa (junio de 2026).
La renuncia, Gandia y el futuro del suelo
Frente a este bloqueo y sin garantías para rescindir el contrato sin conflicto, ha sido la propia UTE la que ha decidido renunciar al proyecto. En Gandia, esto se traduce en la pérdida directa de 108 viviendas protegidas, cuya construcción debía haberse iniciado este año en Santa Anna.
No obstante, la Generalitat no dejará caer estos proyectos. Según ha confirmado el Consell, se dará una nueva salida a los suelos mediante el sistema de permuta a cambio de obra, que ya ha demostrado ser eficaz en otras localidades. Con esta fórmula, las empresas adjudicatarias entregarán un número determinado de viviendas a la Generalitat a cambio de los solares, incorporándolas al parque público.
Plan Vive y nuevas licitaciones
El presidente Carlos Mazón ha anunciado que, dentro del Plan Vive, ya se han licitado más de 1.850 VPO mediante esta fórmula, y la previsión para 2025 es superar las 2.000 unidades. Entre los próximos proyectos destacan casi 300 viviendas en El Puig, Manises y Valencia capital.
En cuanto a Gandia, la ciudad sigue siendo prioritaria en la hoja de ruta del Consell por su alta demanda de vivienda asequible. El objetivo, según fuentes oficiales, es reconvertir las parcelas del proyecto fallido en una nueva licitación, esta vez con mayor seguridad jurídica y realismo financiero.
Fotógrafo / © Àlex Oltra




