Hace un año, la Dana azotó con fuerza diversas comarcas de la Comunitat Valenciana, dejando graves daños materiales, inundaciones, riesgos sanitarios y un clima de incertidumbre entre la población. Desde entonces, instituciones, empresas y vecinos han trabajado sin descanso en la reconstrucción, un proceso que va mucho más allá de reparar infraestructuras: también implica restablecer la seguridad ambiental y la calidad del agua, aspectos fundamentales para la salud pública.

En ese escenario, Labtenic, laboratorio técnico con sede en Gandia, ha tenido un papel determinante. Especializado en análisis ambientales y biología molecular, el centro se ha convertido en un aliado científico esencial para evaluar y garantizar la calidad del agua, los suelos y los entornos urbanos afectados por el temporal.

Tras la Dana, muchas localidades se enfrentaron a niveles elevados de contaminación microbiológica. Labtenic intervino aplicando rigurosos métodos técnicos y humanos para detectar y controlar la presencia de bacterias, coliformes fecales, E. coli y Legionella, especialmente en instalaciones públicas, fuentes, colegios y zonas deportivas. Su labor permitió recuperar la confianza ciudadana y asegurar que el retorno a la normalidad se realizara con todas las garantías sanitarias.

La empresa gandiense destaca por su rigurosidad, compromiso y tecnología de vanguardia, trabajando junto a administraciones y entidades medioambientales para ofrecer resultados fiables y rápidos. Con más de 400 metros cuadrados de instalaciones y más de 20 años de experiencia, Labtenic continúa consolidándose como un referente en el ámbito del análisis ambiental y la biología molecular.
Su trabajo demuestra que, ante los desastres naturales, la ciencia puede ser una herramienta decisiva para la reconstrucción sostenible y la protección de la salud pública.




