El Teatre Olimpia es uno de los edificios más emblemáticos de Oliva, pero también uno de los más olvidados. Cerrado desde 2021 por su avanzado deterioro, su reapertura se ha convertido en una prioridad para el actual equipo de gobierno.
Durante años, el edificio ha estado clausurado tras detectarse problemas estructurales graves. Primero se restringió el acceso a la zona superior del auditorio, y poco después cesó también la actividad cinematográfica que aún se mantenía en la sala.
Ahora, después de varios intentos frustrados, se ha dado el primer paso real hacia su rehabilitación. Esta misma semana, el pleno del Ayuntamiento aprobó una modificación presupuestaria que incluye una dotación de 130.000 euros para iniciar los estudios previos necesarios para redactar el futuro proyecto.
Estos trabajos iniciales permitirán realizar análisis arqueológicos y técnicos imprescindibles antes de redactar el diseño definitivo. Aunque la elaboración del proyecto será responsabilidad de los técnicos del propio ayuntamiento, esta primera inversión permitirá externalizar parte de los informes necesarios.
Aunque se trata de una inversión inicial modesta frente al coste total estimado de la obra —que podría alcanzar varios millones de euros—, supone el punto de partida tras cuatro años de inactividad.
Una reforma integral y un nuevo enfoque
La propuesta sobre la mesa plantea una transformación total del actual espacio. El diseño preliminar prevé demoler la mayor parte del edificio y levantar uno completamente nuevo, respetando solo elementos patrimoniales como la fachada principal.
Entre las novedades más destacadas está la reubicación del escenario, que se situaría en la parte opuesta a la actual, optimizando así la acústica y funcionalidad del espacio. También se estudia una modificación del planeamiento urbano para integrar los terrenos adyacentes al teatro, lo que permitiría ampliar la caja escénica y mejorar el rendimiento del edificio.
Inicialmente, el proyecto contemplaba un aforo de 500 localidades, pero el nuevo diseño podría llegar hasta las 700 plazas.
El objetivo es convertir el Olimpia en un teatro moderno, funcional y adaptado a las necesidades culturales de la ciudad. Aunque aún no hay una fecha cerrada para el inicio de las obras, desde el consistorio confían en tener el proyecto listo antes de que acabe el año.




