El Ayuntamiento de Oliva, gobernado por Projecte Oliva y UCIN, ha anunciado la remodelación integral de la plaza de la iglesia de Santa Maria la Major, uno de los espacios más representativos del casco antiguo y donde se alza el templo más antiguo del municipio, con más de 300 años de historia. La actuación contará con un presupuesto de 588.000 euros, financiados a través del programa ARRUR, prorrogado recientemente por el Ministerio para la regeneración urbana.
El concejal de Urbanismo, Joan Mata, explicó que esta intervención “era una reivindicación histórica”, incluida en diferentes programas electorales, y que ahora podrá materializarse gracias a esta línea de financiación. El proyecto ha sido encargado al arquitecto olivense Vicente Barreres, aunque antes de su redacción se ha iniciado un proceso de participación ciudadana.
El consistorio somete el proyecto a consulta ciudadana
En una reunión celebrada en el salón de plenos, a la que asistieron unas 50 personas, se recogieron aportaciones de representantes políticos, vecinos, la parroquia, colectivos locales y asociaciones. Entre las principales inquietudes destacan la necesidad de mantener plazas de aparcamiento, pacificar el tráfico y decidir el futuro del ficus central, un árbol que embellece la plaza pero que también deteriora el pavimento y oculta parte de la fachada de la iglesia.

El concejal de Urbanismo, Joan Mata, valoró positivamente el encuentro: “Recibimos aportaciones muy interesantes y de gran sentido común. Las hemos recogido todas y servirán de base para el diseño final, que buscará una reurbanización más amable y respetuosa con la esencia de la plaza”.
Por su parte, la alcaldesa Yolanda Pastor destacó la importancia del proceso: “La reunión tenía como objetivo escuchar la opinión de los vecinos del barrio y del resto del municipio sobre qué hacer en la plaza de la Iglesia, y la valoración es muy positiva. Muchas personas trasladaron su preocupación por el aparcamiento, un asunto que se tendrá muy en cuenta”.
La plaza de Santa Maria la Major, situada junto al Ayuntamiento, conserva la configuración de una reforma realizada hace más de 60 años, con una rotonda central, circulación rodada y algunos estacionamientos. Ahora se abre un debate para definir un diseño más acorde con las necesidades actuales del vecindario y con el valor patrimonial del entorno. El proyecto definitivo estará listo en cinco o seis meses.




