El Puerto de Gandia ha puesto en marcha un proyecto piloto para evaluar una innovadora tecnología de biorremediación basada en macroalgas autóctonas, una solución diseñada para mejorar la calidad del agua de forma sostenible y sin utilizar aditivos químicos.
La iniciativa está impulsada por la Fundación Valenciaport, en colaboración con la Autoridad Portuaria de Valencia, y forma parte del proyecto europeo TREASURE, cofinanciado por el programa Interreg Euro-MED.
Un biofiltro natural para depurar el agua
La tecnología, denominada Bioremed Algae, ha sido desarrollada por la empresa alicantina Mediterranean Algae y consiste en un biofiltro modular instalado en un contenedor marítimo que ocupa únicamente 16 metros cuadrados, por lo que no ha sido necesario realizar obras en las instalaciones portuarias.
El sistema comenzó a funcionar a mediados de junio y es capaz de tratar de forma continua 6.000 litros de agua por hora.
Su funcionamiento se basa en el cultivo de macroalgas del género Ulva, conocidas popularmente como lechuga de mar, recolectadas en el propio entorno. Estas algas actúan como un filtro natural que absorbe el exceso de nutrientes, como nitratos y fosfatos, retiene metales pesados, captura dióxido de carbono y genera biomasa útil.
Un proyecto para impulsar la innovación ambiental
La prueba se desarrolla a través de Opentop, el hub de innovación abierta de Valenciaport, encargado de facilitar la validación de nuevas tecnologías aplicadas al ámbito portuario y logístico.
Con esta iniciativa, la Fundación Valenciaport busca impulsar soluciones innovadoras que contribuyan a afrontar los retos ambientales de los puertos mediante infraestructuras basadas en la naturaleza.
Gandia, uno de los seis puertos piloto del Mediterráneo
El proyecto Treasure tiene como objetivo mejorar la calidad ambiental de diferentes zonas portuarias del Mediterráneo mediante la puesta en marcha de proyectos experimentales.
Además del Puerto de Gandia, las pruebas también se están desarrollando en Toscana, La Valeta, El Pireo, Bar y Durrës, formando una red de espacios donde se ensayan nuevas soluciones para hacer más sostenibles las infraestructuras portuarias.









