Gandia celebra este 2025 el 50º aniversario del Concurso Internacional de Fideuà, un evento que rinde homenaje a uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía valenciana. La cita tendrá lugar el próximo 5 de junio y reunirá a cocineros nacionales e internacionales en una jornada donde la tradición y la creatividad culinaria se dan la mano.
La fideuà nació en Gandia a mediados del siglo XX, fruto de un error afortunado a bordo de una barca. Según cuenta la historia popular, el cocinero de una embarcación preparaba un arroz a banda para la tripulación, pero al quedarse sin arroz, optó por usar fideos como sustituto. El resultado fue tan delicioso que pronto se convirtió en una receta habitual entre los marineros y, más tarde, en un plato estrella en los restaurantes de la costa.
A base de fideos finos, caldo de pescado, sepia, gambas y rape, la fideuà de Gandia ha evolucionado sin perder su esencia marinera. Su sabor intenso, su textura única y su presentación en paella han conquistado a generaciones de comensales y chefs.
Desde 1975, la ciudad celebra su Concurso Internacional de Fideuà, que este año cumple medio siglo de historia, consolidado como uno de los certámenes gastronómicos más prestigiosos del país. Durante el evento, cocineros de diferentes lugares compiten por elaborar la mejor fideuà según la receta tradicional, bajo la atenta mirada de un jurado experto.
Además del concurso, el certamen incluye actividades culturales, showcookings, catas y degustaciones, atrayendo a medios de comunicación, turistas y profesionales del sector gastronómico. Es una ocasión para reivindicar la fidelidad a la receta original y, al mismo tiempo, celebrar la capacidad de este plato para evolucionar sin perder su alma.
La fideuà no solo es un plato típico de Gandia, sino un símbolo de su cultura, de su vínculo con el mar y de su proyección internacional. Este 50 aniversario es una oportunidad para reconocer el valor gastronómico y emocional de una receta que nació por casualidad y que hoy se ha convertido en patrimonio vivo de la ciudad.
Fotógrafo / © Natxo Francés




