La ortografía importa más que nunca en la Selectividad de 2025. Un estudiante puede perder hasta dos puntos en la prueba de Lengua Castellana y Literatura II si comete errores ortográficos, según las nuevas directrices de corrección aplicadas este año.
Se trata de una de las principales novedades tras la aprobación de la conocida como «ley de la ortografía», que endurece las penalizaciones por faltas en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU). El objetivo: garantizar que los alumnos acceden a la universidad con un dominio básico de la lengua escrita.
¿Cuánto penaliza una falta?
La ortografía será evaluada de forma integral: tildes, signos de puntuación, letras y normas gramaticales contarán. En Lengua Castellana, se descontará un cuarto de punto a partir de la segunda falta en la mayoría de comunidades autónomas. En otras materias, como Lengua Extranjera, el máximo que puede restar son 1,5 puntos, y en el resto de asignaturas, hasta un punto. Algunas regiones aplicarán directamente penalización desde la primera falta.
Los 8 errores más comunes, según la editorial Rubio
Con los nervios del examen a flor de piel, es fácil cometer errores. Estos son los fallos más frecuentes que pueden costar nota:
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Confundir «a ver» con «haber»
Prueba a cambiarlo por «veamos»: si funciona, es «a ver». -
«Hay», «ahí» y «ay»
«Hay» (verbo haber), «ahí» (lugar), «ay» (interjección). -
«Hechar» con h
No existe. Siempre es «echar». -
«Llendo» en vez de «yendo»
El gerundio de «ir» es siempre «yendo». -
«Valla» o «vaya»
«Valla» es una cerca. «¡Vaya lío!» va con «y». -
«Haya», «halla», «allá» o «aya»
«Haya» (verbo haber o árbol), «halla» (hallar), «allá» (lugar), «aya» (niñera). -
«Porque», «por qué», «porqué» y «por que»
«Porque» (respuesta), «por qué» (pregunta), «porqué» (sustantivo: el motivo), «por que» (estructura gramatical más compleja). -
«Sino» y «si no»
«Sino» contrapone («no estudia, sino trabaja»), «si no» plantea una condición («Si no estudias, suspendes»).
Ortografía, clave en una prueba decisiva
Con la Selectividad como una de las pruebas más determinantes para acceder a la universidad, cuidar la ortografía se ha vuelto imprescindible. Los correctores estarán atentos a cada tilde, coma y letra.
Revisar, leer en voz alta y practicar los casos más dudosos puede marcar la diferencia entre una buena nota… o una gran decepción.




