El oficial Tomás Rodríguez Reyes se despidió ayer de su labor en activo en la Policía Local de Gandia, coincidiendo con su último día de servicio tras más de tres décadas de carrera. Lo hace con la satisfacción del deber cumplido, después de una vida dedicada a la seguridad ciudadana y a mejorar la confianza de los vecinos en sus cuerpos de seguridad.
Su vocación comenzó en la Armada Española, antes de incorporarse al cuerpo local a finales de los años 80. Desde entonces, ha sido protagonista de múltiples intervenciones y figura clave en la transformación de la policía de proximidad. Ascendido a oficial en 2011 durante el gobierno del popular Arturo Torró, lideró la creación de la Unidad Operativa de Proximidad y coordinó operaciones emblemáticas como “Ajedrez” (con más de 300 viviendas ocupadas intervenidas) y “Puzle”, que permitió depurar 3.000 registros falsos del padrón municipal.
Entre otras actuaciones relevantes, Reyes participó en la detención de colaboradores de ETA, intervino en reyertas multitudinarias, emergencias industriales, y fue pieza clave en la reorganización de la seguridad ciudadana y de tráfico.
Reconocido por su carácter educado, firme y servicial, ha mantenido siempre el compromiso de trabajar “hasta el último día en la calle”, como él mismo ha recordado. También impulsó actos como la festividad de San Miguel Arcángel, convirtiéndola en un símbolo de convivencia con otros cuerpos de seguridad.
“Misión cumplida. Me voy con la cabeza alta y mirando a los ojos a mis compañeros. Que sigan defendiendo la Constitución al servicio de los ciudadanos”, ha declarado el propio oficial en su despedida.
Desde Gandia, el agradecimiento es unánime. Reyes deja huella como servidor público, compañero y referente en la historia reciente de la Policía Local.




