A escasos días de terminar agosto, es hora de comenzar a hacer balance de cómo han ido estos dos meses de temporada alta. Gandia ha cerrado la primera parte del verano con una ocupación hotelera muy alta, entre el 90% y el 94%, situándose como uno de los destinos líderes en la Comunitat Valenciana, aunque evidentemente, estos datos están muy lejos aún de Benidorm, con 7 veces más plazas hoteleras que la capital de la Safor: 47.000 plazas hoteleras de la ciudad de la Costa Blanca, frente a las 6.800 con las que cuenta la capital de la Safor actualmente.
En la primera quincena de agosto, la ocupación alcanzó el 94,4%, con un 89,8% de turismo nacional. En la segunda quincena de julio, la cifra fue similar, con un 90,2% de ocupación y un 90% de visitantes nacionales.
Menor consumo y estancias más cortas
No obstante, esta fortaleza en número de visitantes convive con una nueva tendencia de menor consumo y estancias más cortas por parte del turismo nacional, que sigue siendo el mayoritario en Gandia. A nivel estatal, en julio de 2025 la duración media de las estancias cayó un 1%, situándose en 3,43 días, mientras que el incremento de pernoctaciones de turistas nacionales apenas fue del 1%, frente al 2,1% registrado por los extranjeros.
Otro dato revelador es que la temporada se está alargando en el tiempo. El turista ya no se concentra únicamente en julio y agosto, sino que reparte sus vacaciones entre los meses de abril y noviembre. Según la concejala de Turismo, Balbina Sendra, este fenómeno puede estar motivado tanto por la falta de consumo, como por los efectos del cambio climático.
Los precios al alza son clave en esta tendencia
El factor económico también explica parte de esta nueva realidad: los precios hoteleros han seguido al alza y en Gandia, pasar una semana en temporada alta ha supuesto un desembolso de entre 1.500 y 3.000 euros, según la tipología de alojamiento. Este nivel de gasto en hospedaje podría estar afectando a otros consumos, como la restauración y el ocio, donde ya se aprecia una contención por parte de las familias.
Aunque el turismo extranjero mantiene una tendencia de crecimiento que contribuye a reforzar la ocupación, el comportamiento del mercado nacional es determinante en una ciudad que depende mayoritariamente de este perfil de visitante.
En cualquier caso, todavía falta la valoración global del verano por parte del sector y las administraciones, que permitirá confirmar si esta tendencia de estancias más cortas y menor gasto se consolida también en Gandia o queda limitada a una percepción puntual de esta temporada.
Fotógrafo / © Àlex Oltra




