El Centre Esportiu del Grau de Gandia volverá a echar el candado en enero de 2026, con una previsión de cierre que se prolongará hasta marzo, es decir, tres meses sin servicio para los usuarios. El motivo son las obras de renovación de calderas y mejora de la climatización anunciadas hoy por el gobierno local.
El proyecto, valorado en más de 700.000 euros, se financiará en gran parte gracias a los fondos europeos Next Generation (636.000 €) y con una aportación municipal de 70.000 €. Según ha explicado el concejal de Deportes, Jesús Naveiro, la actuación permitirá instalar placas solares, sustituir las calderas y mejorar el sistema de climatización, con el objetivo de reducir la factura energética y aumentar el confort del recinto.
La noticia llega apenas semanas después de que este mismo periódico publicara que el complejo acumula ya una inversión de 5,2 millones de euros (4 en su construcción y 1,2 en mantenimiento) y, pese a ello, continúa siendo un símbolo de la mala gestión deportiva en Gandia. Cortes de agua, averías constantes, una piscina cubierta cuyo techo retráctil no funciona y hasta 12 cierres en los últimos dos años forman parte del historial negro de la instalación.
Desde la oposición, el Partido Popular ha calificado en numerosas ocasiones el centro como “el ejemplo más evidente del fracaso del gobierno socialista en materia deportiva”, denunciando que los usuarios pagan por servicios que no reciben.
Lejos de disipar las dudas, el anuncio del nuevo cierre alimenta la percepción de que el Centre Esportiu del Grau arrastra una auténtica “maldición”: millones gastados, servicios precarios y continuas interrupciones. Un escenario que, según alertan los populares, debería servir de advertencia ante proyectos faraónicos como el futuro Gandia Arena, presupuestado en 18 millones de euros.
La gran incógnita sigue siendo la misma: ¿cuándo podrán los gandienses, y especialmente los graueros, disfrutar de un centro deportivo estable, sin cierres y sin parches constantes?
Fotógrafo / © Àlex Oltra




