El nuevo espacio, ubicado en la calle San Francisco de Borja 49, ha sido concebido al detalle, donde cada rincón refleja un estilo elegante y personal. Todo en Arrels de la Vila está hecho a mano y pensado para que las flores transmitan emociones y cuenten historias.
Vanessa Pous, alma mater de este proyecto, atesora una trayectoria consolidada. Con más de 2.000 bodas realizadas en nueve provincias distintas, su sello distintivo se reconoce en cada creación: un trabajo marcado por la elegancia, la creatividad y el cuidado de los pequeños detalles.

Además de su labor en el diseño floral, Vanessa cuenta con formación en docencia impartida por el Centro de Referencia Nacional, lo que permitirá que en los próximos meses Arrels de la Vila se convierta también en un espacio de formación, donde se impartirán talleres para compartir conocimiento y pasión por el arte floral.

La floristería se presenta como una empresa familiar pero sofisticada, donde cada encargo es personalizado y elaborado con cariño, con el objetivo de ofrecer a los clientes un trato cercano y un producto exclusivo.
Con su apertura, Arrels de la Vila no solo amplía la oferta comercial en el centro de Gandia, sino que refuerza la importancia del comercio local como generador de experiencias únicas y de calidad.
Fotógrafa / © Majo Vila




