La Generalitat Valenciana continúa acelerando la promoción de vivienda protegida en Gandia, donde ya suma 231 viviendas en marcha dentro del Plan Vive, el programa autonómico destinado a ampliar el parque público mediante la movilización de suelo público y la colaboración público-privada.
El último paso ha sido la licitación de 61 nuevas viviendas de alquiler asequible en la calle Mondúver, en el barrio de Santa Anna, cuyo proceso ya ha arrancado. Estas viviendas se promoverán a través del sistema de permuta por obra futura, que permite a la Administración incrementar su parque residencial sin ejecutar directamente la construcción.
Este anuncio llega apenas unas semanas después del inicio de las obras de 67 viviendas protegidas en otra parcela de la misma calle, financiadas con fondos europeos Next Generation y recursos propios de la Generalitat.
170 viviendas en construcción o en licitación en los últimos meses
Además, el Consell ya había anunciado recientemente la licitación de otras 61 viviendas de protección pública en una parcela de la calle Projecte D 1, también en Santa Anna, junto al nuevo Palacio de Justicia.
Estas 61 nuevas viviendas se suman a las 109 que ya están en construcción en el entorno —entre ellas, un primer bloque de 67 inmuebles ya en obras y otro de 42 adjudicado—, consolidando al distrito como un área clave en la estrategia autonómica de expansión residencial.
Impulso autonómico a la vivienda pública
La vicepresidenta y consellera de Vivienda, Susana Camarero, ha subrayado que este avance forma parte de un objetivo global: “Con estas nuevas licitaciones ya son más de 950 las viviendas en proceso de licitación, aproximándose al cumplimiento del compromiso del Consell de licitar la construcción de mil nuevas viviendas antes de finalizar 2025. Estas se sumarán a las más de 4.000 destacadas por el ‘president’ Juanfran Pérez Llorca en el debate de investidura, que ya se encuentran en alguna fase de impulso y desarrollo”.
Con este ritmo de ejecución, la Generalitat consolida su apuesta por incrementar la oferta pública de vivienda y responder a la demanda creciente de alquiler asequible en ciudades como Gandia, donde Santa Anna se ha convertido en el principal epicentro de crecimiento urbanístico y residencial orientado a jóvenes y rentas bajas.




