sábado, 14 marzo, 2026

El relato de Naveiro se cae en 24 horas: del “se trabaja sin descanso”, a reconocer la quiebra de la empresa

El concejal de Deportes aseguró ayer que las obras en la pista de atletismo de Gandia avanzaban con normalidad, cuando la actuación estaba paralizada y la adjudicataria ya había quebrado

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El gobierno socialista de Gandia ha quedado en evidencia tras reconocer este viernes que la empresa adjudicataria de las obras de reforma de la pista de atletismo se ha declarado en concurso de acreedores, apenas 24 horas después de que el concejal de Deportes, Jesús Naveiro, negara públicamente cualquier incidencia y asegurara que “se estaba trabajando sin descanso”.

El comunicado enviado esta misma mañana por el Ayuntamiento de Gandia, viene a desmentir de forma directa las declaraciones realizadas ayer por Naveiro, que respondía a las críticas del Partido Popular asegurando que la segunda fase de las obras avanzaba con normalidad, cuando hacía días que no se registraba actividad alguna en la instalación deportiva.

Según reconoce ahora el gobierno local, el Ayuntamiento tuvo conocimiento “esta misma semana” de la quiebra de la empresa en otro país, una situación que impide la finalización de los trabajos y que deja al descubierto la falta de control, seguimiento y transparencia en una obra que debía haber finalizado en octubre de 2025.

Un desmentido que solo dura un día

La rectificación forzada del Gobierno de Gandia llega después de que este medio publicara que la reforma de la pista acumulaba más de tres meses de retraso, afectando directamente a cerca de 900 deportistas, obligados a entrenar fuera de Gandia ante la imposibilidad de utilizar la instalación.

Lejos de ofrecer explicaciones, el PSOE de Gandia optó por negar la evidencia y desacreditar la información, acusando al PP de “alarmismo” y atribuyendo el parón de las obras exclusivamente a la lluvia. Sin embargo, tan solo un día después, el propio Ayuntamiento confirma que el verdadero problema era la quiebra de la empresa adjudicataria, y no las condiciones meteorológicas.

El contraste entre ambos discursos resulta demoledor y plantea una pregunta inevitable: ¿desconocía el concejal de Deportes la situación real de la obra o trató de ocultarla deliberadamente?

Una gestión bajo sospecha

El Ejecutivo socialista sostiene ahora que la quiebra es una “situación sobrevenida y totalmente ajena al Ayuntamiento”, pero evita explicar por qué no se informó con antelación, por qué se negó públicamente la realidad y por qué se rechazó la creación de una comisión de seguimiento cuando ya se habían detectado incidencias con la empresa responsable de los trabajos.

Mientras tanto, los clubes deportivos continúan soportando las consecuencias de una gestión fallida: entrenamientos improvisados, desplazamientos constantes, incremento de costes y pérdida de oportunidades deportivas.

Un patrón que se repite

El caso de la pista de atletismo no es un hecho aislado. Se suma a otros retrasos en infraestructuras deportivas municipales, como el pabellón y las piscinas del polideportivo, reforzando la percepción de que las obras deportivas en Gandia nunca se planifican ni se supervisan adecuadamente.

La imagen que deja este episodio es demoledora: un concejal que desmiente una situación crítica un día y la confirma al siguiente, un gobierno que reacciona solo cuando la realidad le desborda y casi 900 atletas pagando el precio de la improvisación y la falta de control.

Ahora el Ayuntamiento habla de “buscar soluciones” y de una posible cesión del contrato a una tercera empresa. Pero el daño ya está hecho: la credibilidad del gobierno socialista de Gandia, y especialmente la del responsable de Deportes, Jesús Naveiro, ha quedado seriamente comprometida.

Fotógrafo / © Àlex Oltra

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