Las Fallas de Gandia se consolidan como uno de los principales motores económicos y sociales de la ciudad. Así lo refleja un estudio elaborado por la Cátedra de Pensamiento Territorial Joan Noguera de la Universitat de València, en colaboración con la Junta Local Fallera, que cifra en 40,38 millones de euros el impacto económico total de la fiesta, con una aportación de 14,85 millones al PIB y la generación de 377 empleos equivalentes a jornada completa.
El informe, basado en un análisis científico de tipo input-output y en encuestas realizadas a falleros, comisiones, residentes y visitantes, concluye que las Fallas no solo representan una manifestación cultural y patrimonial de primer orden, sino que actúan como un engranaje clave en la actividad económica de Gandia durante todo el año.
Uno de los aspectos más destacados es el alto retorno de la inversión pública. Por cada 100.000 euros aportados por el Ayuntamiento, la fiesta genera 5,8 millones de euros en facturación empresarial, 2,1 millones de euros de PIB y 54 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, lo que, según los responsables del estudio, evidencia la capacidad de las políticas culturales para dinamizar economía y empleo.
Del impacto total estimado, casi el 70% corresponde a efectos indirectos e inducidos, lo que pone de manifiesto la fuerte capacidad tractora de las Fallas sobre el conjunto del sistema productivo. El gasto directo asociado a la fiesta se sitúa en 12,4 millones de euros, una cifra que se multiplica a lo largo de la cadena de valor.
Los falleros concentran aproximadamente la mitad del impacto económico, con 19,7 millones de euros en facturación, seguidos de las comisiones falleras, que aportan 10,1 millones, y del gasto generado por visitantes y residentes, que supera el 20% del total.
Por sectores, el ámbito de los servicios acapara más del 80 % del impacto en PIB y cerca del 75% del empleo, con especial incidencia en comercio, hostelería, actividades culturales y creativas, servicios profesionales e inmobiliarios. La industria también obtiene un retorno significativo, con un 12,3% del valor añadido y un 18% del empleo, lo que confirma que el efecto económico de las Fallas va más allá del turismo.
Más allá de las cifras, el estudio subraya el valor social y territorial de la fiesta como espacio de identidad colectiva, cohesión social y dinamización comunitaria, alineado con los principios de desarrollo local sostenible.
El presidente de la Federació de Falles de Gandia, Francisco Martínez, señaló que el informe “pone números a una realidad que el mundo fallero conoce desde hace décadas”, destacando el papel de las comisiones como sostén de un modelo festivo que genera economía y refuerza el tejido asociativo de la ciudad.
En la misma línea, el director del estudio, Adrián Ferrandis, afirmó que las Fallas de Gandia “demuestran cómo una fiesta de raíz popular puede convertirse en una palanca de desarrollo local”, con efectos que trascienden lo económico y alcanzan la cohesión social y la identidad urbana.
Por su parte, el concejal delegado de Fallas, Adrián Vila, subrayó el carácter multiplicador de la inversión municipal, comparable en términos relativos a la de València, y concluyó que “apostar por las Fallas es apostar por la cultura, la cohesión social y el crecimiento económico de Gandia”.
Fotógrafo / © Natxo Francés




