El anuncio del gobierno socialista de Gandia de abrir una nueva Oficina de Atención al Ciudadano (OAC) en Benipeixcar ha vuelto a poner sobre la mesa una vieja sensación de agravio comparativo entre los distritos históricos de la ciudad. La pregunta surge de forma casi automática: ¿por qué Benipeixcar sí y Beniopa no?
Ambos núcleos fueron anexionados a Gandia en los años 60, ambos mantienen una identidad propia y ambos forman parte de la ciudad desde hace más de medio siglo. Sin embargo, el trato institucional que reciben no ha sido, ni mucho menos, el mismo a lo largo de los distintos gobiernos socialistas.
Dos barrios, dos realidades muy distintas
Mientras Benipeixcar ha concentrado en los últimos años servicios municipales, refuerzos de seguridad y mejoras urbanas, Beniopa continúa siendo percibido por muchos vecinos como el gran distrito olvidado. La apertura de una OAC en uno y no en otro refuerza esa sensación de desequilibrio.
Resulta especialmente llamativo si se tiene en cuenta que Beniopa se encuentra a mayor distancia del centro urbano que Benipeixcar, lo que, en términos de proximidad y acceso a servicios administrativos, haría más lógica la descentralización precisamente en Beniopa.
¿Decisión técnica o cálculo político?
No son pocos los beniopenses que apuntan a que la elección de Benipeixcar no responde únicamente a criterios de necesidad o equilibrio territorial, sino también a razones políticas y electorales. De hecho, Benipeixcar ha sido tradicionalmente uno de los feudos socialistas, además de estar vinculado históricamente a la figura del exalcalde José Manuel Orengo.
Para muchos, el anuncio encaja en un patrón repetido: donde hay rédito electoral, hay inversión; donde no lo hay, llegan las promesas… o la desidia y el abandono. Beniopa, pese a su tamaño, su historia y su peso demográfico, sigue sin figurar en la agenda prioritaria del gobierno local.
Quizá muchos no sepan o no recuerden, que Beniopa fue en su día el cuarto municipio más poblado de la comarca de la Safor, antes de su anexión a Gandia y que la capital de la Safor debe mucho de su crecimiento a un pueblo que ha perdido demasiado desde entonces. No hay más que ver la inseguridad creciente, la falta de inversión y la escasez de servicios en las últimas décadas.
Descentralizar, sí… pero para todos
La descentralización administrativa es una medida positiva y necesaria, especialmente tras más de un año de colapso en la OAC central, colas interminables y malestar ciudadano. Pero aplicarla de forma selectiva no solo no resuelve el problema de fondo, sino que profundiza en las desigualdades internas de la ciudad, creando barrios de primera y barrios de segunda, o de tercera.
La pregunta está en el aire y vuelve a generar el debate entre sus vecinos: ¿y qué pasa con Beniopa? Porque pagan impuestos, igual que el resto de gandienses.




