sábado, 14 marzo, 2026

Oliva actúa y captura 38 jabalíes en una noche mientras Gandia se desentiende del problema

El Ayuntamiento de Oliva intensifica el control de la fauna salvaje, en contraste con Gandia, que tras un accidente mortal sigue señalando a la Generalitat y sin adoptar medidas efectivas

Compártelo

En Oliva ha dado un paso firme frente a la proliferación de jabalíes en su término municipal. En apenas una sola noche, la empresa contratada por el Ayuntamiento ha logrado capturar 38 ejemplares, elevando a casi 180 el número total de animales retirados en solo tres meses. Una actuación contundente que evidencia la magnitud del problema y, al mismo tiempo, la voluntad política de afrontarlo.

Las capturas se realizaron mediante jaulas instaladas en seis puntos distintos del municipio, una estrategia que el consistorio considera eficaz ante una población de jabalíes que sitúa a Oliva entre las zonas con mayor densidad de estos animales en toda la Comunitat Valenciana. Así lo ha explicado el concejal de Agricultura, Enrique Parra, quien ha anunciado la prórroga del contrato durante un año más para mantener el control.

Un contraste evidente con Gandia

La actuación de Oliva contrasta de forma clara con la pasividad del Ayuntamiento de Gandia, donde el problema de los jabalíes lleva meses sobre la mesa sin una respuesta efectiva. Desde el Partido Popular se viene reclamando desde hace tiempo un plan de actuación, especialmente tras el accidente mortal del pasado verano, en el que falleció un motorista tras colisionar con uno de estos animales.

Lejos de asumir responsabilidades o impulsar medidas similares a las de Oliva, el gobierno socialista de Gandia ha optado por desentenderse del problema, señalando reiteradamente a la Generalitat Valenciana como única responsable, una actitud que la oposición considera una excusa para no actuar.

Daños y vandalismo, pero continuidad del plan

En Oliva, ni siquiera los actos vandálicos han frenado la actuación municipal. Tras la rotura de una de las jaulas, con daños superiores a 2.000 euros, la empresa adjudicataria ya ha reparado la instalación y ha cambiado su ubicación para evitar nuevos ataques, manteniendo operativo el dispositivo de capturas.

Mientras Oliva toma decisiones, invierte recursos y protege la seguridad vial, Gandia sigue sin un plan claro frente a una problemática que ya ha tenido consecuencias trágicas. Dos municipios vecinos, dos formas muy distintas de gobernar ante un mismo riesgo creciente en la Safor.

- Publicidad -
- Publicidad -

Últimas Noticias

- Publicidad -

Quizá te interese