El Ayuntamiento de Gandia ha anunciado este martes un acuerdo para desbloquear las obras de la pista de atletismo, paralizadas tras la renuncia de la empresa adjudicataria a finalizar los trabajos. La solución llega después de más de tres meses de retraso sobre el calendario previsto y tras semanas de críticas por la situación que ha dejado sin instalaciones a cerca de 900 deportistas.
La coordinadora general de Urbanismo, Maite Alonso, ha informado de que el consistorio ha formalizado la cesión del contrato adjudicado inicialmente a Agorasport, SA a la empresa Sportant, SL, que asumirá la ejecución de las obras en las mismas condiciones que la oferta original, incluida la mejora del pavimento de tartán.
Según ha explicado Alonso, el pasado mes de enero la empresa adjudicataria comunicó la imposibilidad de concluir los trabajos. A partir de ese momento, el Ayuntamiento activó contactos con otras firmas para explorar la cesión del contrato y evitar su resolución formal, lo que habría obligado a iniciar un nuevo procedimiento de licitación y, previsiblemente, a prolongar aún más los plazos.
Desde el gobierno municipal subrayan que la fórmula adoptada permitirá reanudar las obras sin añadir meses de tramitación administrativa y garantizando la calidad prevista en el proyecto inicial.
Meses de retraso y 900 atletas afectados
El anuncio se produce después de que la reforma, centrada principalmente en la sustitución del tartán, acumulara más de tres meses de retraso respecto a la fecha prevista de finalización, fijada para el 12 de octubre de 2025. A mediados de enero, los trabajos seguían sin concluir, obligando a los clubes y deportistas locales a desplazarse a otras ciudades para poder entrenar.
La situación ha generado problemas logísticos y económicos para las entidades deportivas, así como una merma en la calidad de los entrenamientos y, en algunos casos, la pérdida de oportunidades competitivas. Algunos usuarios incluso han optado por cambiar de disciplina ante la imposibilidad de entrenar en condiciones adecuadas.
El retraso no estuvo exento de polémica. En octubre ya se habían detectado incidencias con la subcontrata encargada de los trabajos. Desde la oposición se criticó que el gobierno municipal atribuyera los problemas a episodios de lluvia sin informar públicamente de otras dificultades contractuales. El Grupo Municipal Popular solicitó entonces la creación de una comisión de seguimiento específica, iniciativa que fue rechazada por el Ejecutivo local.
Críticas a la planificación
Desde el Partido Popular se ha insistido en que la situación evidencia una falta de planificación y control en las infraestructuras deportivas municipales, recordando precedentes como los retrasos en el pabellón y las piscinas del polideportivo.
El portavoz adjunto del grupo y responsable del área de Deportes, David Ronda, calificó en enero la situación como un “desastre absoluto”, señalando que “en Gandia las obras deportivas del gobierno socialista siempre llegan tarde”. A su juicio, justificar las demoras por la climatología demuestra “incapacidad para planificar, controlar y cumplir los plazos”.
Alternativas provisionales
Por su parte, el concejal de Deportes, Jesús Naveiro, ha defendido que el Ayuntamiento ha trabajado junto a las entidades para ofrecer soluciones temporales, habilitando espacios alternativos en Gandia y en otros municipios, e incluso utilizando provisionalmente la pista Toni Herreros mientras se resuelve la situación.
Con la firma del acuerdo de cesión, el gobierno municipal confía ahora en que los trabajos se retomen de inmediato y concluyan en el menor tiempo posible, poniendo fin a una situación que ha tensionado a clubes, familias y oposición durante los últimos meses y que vuelve a situar en el foco la gestión de las obras deportivas en la ciudad.
Fotógrafo / © Àlex Oltra




