La reciente adjudicación de siete nuevas licencias de taxi en Gandia ha provocado un creciente malestar dentro del sector, donde varios profesionales han presentado recursos administrativos contra el proceso impulsado por el Ayuntamiento.
Los taxistas cuestionan especialmente el sistema utilizado para conceder las nuevas autorizaciones, realizado mediante concurrencia pública y subasta económica, un procedimiento que consideran contrario a lo recogido en la actual ordenanza municipal del taxi.
El conflicto enfrenta la ordenanza municipal y la Ley Valenciana del Taxi
Los recursos presentados se apoyan en la ordenanza aprobada en 2006, donde se establece que las nuevas licencias deben priorizar a conductores asalariados que ya trabajen en Gandia y que acrediten antigüedad dentro del sector local.
Sin embargo, el gobierno socialista sostiene que el procedimiento aplicado se ajusta a la Ley Valenciana del Taxi de 2017, una normativa autonómica posterior que obliga a realizar procesos públicos de adjudicación.
El Ayuntamiento defiende por tanto que la concesión de las nuevas licencias debía realizarse mediante concurrencia abierta y transparente, mientras que parte del sector considera que la normativa municipal debería seguir prevaleciendo o, al menos, actualizarse para evitar interpretaciones contradictorias.
Malestar creciente entre los taxistas
Más allá del recurso presentado, a este medio le consta un creciente malestar dentro del sector del taxi en Gandia, donde numerosos profesionales consideran que existen problemas cotidianos que siguen sin resolverse.
Entre las principales quejas se encuentran la ocupación frecuente de paradas de taxi por vehículos particulares, situaciones que, según denuncian algunos profesionales, continúan produciéndose sin apenas control o sanciones.
También existen críticas relacionadas con los continuos cortes de calles que afectan directamente al servicio del taxi, especialmente en vías importantes de la ciudad como la calle San Rafael, una de las principales arterias de Gandia y que permaneció cortada durante las Fallas, dificultando la circulación y el trabajo diario de los profesionales. A ello se suma la creciente presión sobre la rentabilidad del sector y la falta de respuesta a demandas históricas del colectivo.
Siete nuevas licencias y más taxis en la ciudad
La adjudicación aprobada por el Ayuntamiento contempla siete nuevas licencias, una de ellas adaptada para personas con movilidad reducida.
El precio base de salida se fijó en 30.000 euros, aunque algunas ofertas superaron ampliamente esa cantidad durante el proceso de adjudicación.
Con esta ampliación, Gandia alcanza el mayor número de taxis de su historia reciente con un total de 41, dentro de un contexto marcado por el debate sobre la movilidad urbana y la futura transformación del transporte público en la ciudad.
Fotógrafo / © Àlex Oltra





