Mientras gran parte del mercado apuesta ya casi exclusivamente por las mecánicas híbridas, Omoda ha decidido mantener viva la versión de combustión tradicional del Omoda 5 para 2026. Y tras recorrer más de 1.500 kilómetros con él, la conclusión es clara: sigue teniendo mucho sentido.
Un motor pensado para viajar cómodo, no para correr
El Omoda 5 ICE 2026 equipa el conocido motor turbo de 1.6 litros con 145 CV, una cifra ligeramente inferior respecto a anteriores versiones para adaptarse a las nuevas normativas Euro 7.
Desde los primeros kilómetros queda claro que no busca una conducción deportiva. La entrega de potencia es progresiva y suave, con un comportamiento muy cómodo tanto en ciudad como en carretera.
La caja automática de doble embrague y siete velocidades ofrece un funcionamiento correcto y agradable en conducción relajada, con cambios prácticamente imperceptibles. Eso sí, cuando se exige una respuesta rápida en adelantamientos o recuperaciones fuertes, el sistema tarda un pequeño instante en reaccionar.
En definitiva, es un coche pensado para viajar cómodo y sin estrés, más que para buscar sensaciones deportivas.

Sorprende por estabilidad y confort en carretera
Uno de los aspectos más destacados del modelo es su equilibrio dinámico. La suspensión tiene un enfoque claramente confortable y absorbe muy bien baches, irregularidades y badenes urbanos.
La dirección resulta ligera, algo que facilita mucho las maniobras en ciudad y aparcamientos, aunque en carretera transmite menos información de la deseada.
Donde realmente convence es en estabilidad. A velocidades de autovía, el Omoda 5 transmite sensación de aplomo y seguridad, incluso circulando a ritmos altos.
También destaca el aislamiento acústico, con un habitáculo bien insonorizado donde apenas se percibe ruido mecánico o aerodinámico durante los viajes largos.
En cuanto al consumo, durante nuestra prueba la media se situó en torno a 7,4 litros cada 100 kilómetros, principalmente en uso de autovía.

Interior moderno, tecnológico y bien resuelto
El habitáculo continúa siendo uno de los grandes puntos fuertes del SUV chino.
El sistema multimedia, formado por dos pantallas de 12,3 pulgadas, ofrece buena resolución, rapidez y compatibilidad inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay.
La calidad percibida está por encima de lo esperado en su rango de precio, combinando superficies acolchadas con plásticos rígidos correctamente ensamblados.
Los asientos delanteros resultan especialmente cómodos y envolventes, incluso tras varias horas de conducción.
Además, el coche cuenta con un maletero amplio y muy aprovechable, uno de los aspectos más valorados para un uso familiar.
Un gasolina sencillo, equilibrado y muy recomendable
El Omoda 5 ICE 2026 es un coche honesto. No pretende ser el más rápido ni el más avanzado tecnológicamente, pero sí ofrece una combinación muy difícil de encontrar actualmente: buen equipamiento, confort, estabilidad y un precio muy competitivo.
Por menos de 22.000 euros, sigue posicionándose como una de las compras más interesantes del segmento para quienes todavía prefieren un motor gasolina convencional sin complicaciones híbridas ni eléctricas.
Puede que la versión híbrida resulte más refinada en algunos aspectos, pero este ICE demuestra que todavía hay espacio para los motores tradicionales bien planteados.







