Las Fallas de Oliva vivirán este año un momento histórico con el nombramiento de Tania Gisbert Amor como la primera Fallera Mayor Infantil de Oliva, una figura que marca un antes y un después en la historia de la fiesta y de la Federación de Falles d’Oliva.
Por primera vez, los niños y niñas falleros contarán con representación propia dentro del máximo estamento festivo, dando voz directa a la infancia dentro de unas Fallas que avanzan hacia un modelo más participativo e integrador.
Una fallera vinculada a la fiesta desde pequeña
Tania Gisbert, de 13 años y perteneciente a la Falla Conservatori, representa a una nueva generación fallera profundamente vinculada a las tradiciones de la ciudad.
Fallera desde 2018, ha crecido en el casal participando activamente en la vida de su comisión y formando parte de la delegación infantil. Además, en 2025 ejerció como Fallera Mayor Infantil de su falla.
La joven destaca también por su pasión por la música, la indumentaria valenciana y el ambiente de hermandad que rodea a las Fallas.
Vinculada también a Moros y Cristianos
Más allá del mundo fallero, Tania mantiene además una estrecha relación con las fiestas de Moros y Cristianos de Oliva.
Procedente de una familia con raíces moriscas y maseras, ha participado durante años en ambas jornadas de desfile y este año ejercerá además como abanderada de la Filà Masers.
Un nuevo capítulo para la Falla Conservatori
El nombramiento tiene también un significado especial para la Falla Conservatori. El pasado ejercicio, Teresa Borràs Perea se convirtió en la primera mujer de la comisión en ostentar el cargo de Fallera Mayor de Oliva y ahora es Tania quien protagoniza un nuevo capítulo histórico para la entidad.
La comisión afronta este ejercicio con especial ilusión, consciente de que la joven estará arropada tanto por su falla como por las amistades y vivencias que ha construido durante años en el casal.
Con este nombramiento, Oliva abre una nueva etapa en su historia fallera poniendo en valor el papel de la infancia dentro de la fiesta y dando protagonismo a las nuevas generaciones que garantizan el futuro de las Fallas.







