viernes, 1 mayo, 2026

Los pescadores de Gandia se plantan y amarran barcos por el asfixiante precio del gasoil

El encarecimiento del combustible ahoga al sector pesquero, que reduce jornadas o amarra barcos ante la falta de rentabilidad

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El sector pesquero de Gandia atraviesa uno de sus momentos más delicados debido al fuerte incremento del precio del combustible, que ha duplicado los costes de muchas embarcaciones y está comprometiendo seriamente la actividad diaria.

Así lo ha denunciado Carmen Argudo, miembro de la Cofradía de Pescadores, durante su intervención este fin de semana en el programa Mediodía de COPE Más Valencia, donde detalló el impacto real que está teniendo esta situación sobre la flota.

Menos días de faena y barcos parados

Según explicó Argudo, aunque los pescadores siguen saliendo a faenar, muchos se han visto obligados a reducir las jornadas semanales, pasando de cinco días a cuatro o incluso tres. En otros casos, directamente optan por mantener los barcos amarrados ante la imposibilidad de cubrir gastos.

La situación afecta especialmente a los barcos de arrastre, con mayor consumo de combustible, mientras que algunos armadores aprovechan periodos como la parada biológica para detener la actividad a la espera de una bajada de precios.

El sueldo no llega, no da”, lamentó, evidenciando que el aumento de costes repercute directamente en los ingresos de toda la tripulación.

La subasta agrava la caída de ingresos

A este escenario se suma el funcionamiento de la lonja, donde la dinámica de subasta no compensa el incremento de costes. Según Argudo, los compradores ajustan precios a la baja para mantener su rentabilidad, lo que perjudica al pescador.

Además, cuando hay abundancia de determinadas especies, como la gamba blanca, el mercado se satura y los precios caen, generando un doble impacto negativo: más gasto y menos ingresos.

Ayudas insuficientes y retrasadas

El sector cuenta con gasóleo bonificado, pero su precio también ha subido de forma notable. Las ayudas anunciadas, como la bonificación de 20 céntimos por litro, apenas tienen efecto en el sector pesquero debido a su régimen fiscal.

A esto se suma que muchas de las ayudas actuales no llegan directamente al armador y están condicionadas por trámites burocráticos, lo que ha generado un creciente malestar.

Nos dijeron que empezaríamos a cobrar en junio, pero a día de hoy no hemos recibido nada”, denunció Argudo.

El doble de gasto en combustible

Para ilustrar la situación, Argudo explicó que un barco de artes menores puede consumir entre 500 y 600 litros de gasoil a la semana. Mientras que antes el litro se pagaba entre 0,60 y 0,70 euros, ahora alcanza los 1,25 euros.

Esto supone que el gasto semanal se sitúe en torno a 600 euros, prácticamente el doble que antes del conflicto, reduciendo de forma drástica la rentabilidad de la actividad.

Un escenario que, según el propio sector, amenaza con poner en riesgo la continuidad de muchas embarcaciones si no se adoptan medidas urgentes.

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